“El sacerdote, por tanto, hará todos los esfuerzos necesarios para evitar vivir el propio sacerdocio de modo aislado y subjetivista, y buscará favorecer la comunión fraterna dando y recibiendo —de sacerdote a sacerdote— el calor de la amistad, de la asistencia afectuosa, de la comprensión, de la corrección fraterna…” Directorio para la vida y ministerio de los Presbíteros

Por eso el Collegio cuenta con espacios que favorecen la convivencia, la amistad y el diálogo entre los sacerdotes que aquí habitan